La utopía son los adoquines que desembocan en ti,
son los brotes verdes que crecen con el sueño.
Es el juego de la rayuela, la lluvia, las dos de la madrugada.
Abriré, apuntando al cielo, la maleta de arrepentimientos,
de ella saldrán volando miles de cuervos, y podré gritar:
-¡Fuera! ¡Ya no los quiero!
Cuando el último invierno me arrope cálido entre sus frías raíces,
y sin miedo, escupa el ultimo aliento,
le susurraré al rosado cielo:
-Libertad... siempre fuiste mía, utopía... eres real.
Abriré los ojos, y como un árbol, moriré de pié.
imagen de: http://yonarochel.tumblr.com/

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